Ver películas con subtítulos en italiano tiene sentido, pero depende mucho de cómo lo hagas. Si solo estás leyendo los subtítulos e ignoras completamente el audio en inglés, entonces sí, probablemente estés desperdiciando tiempo porque tu cerebro tomará el camino más fácil. Pero si lees los subtítulos mientras escuchas activamente el inglés, intentando conectar las palabras que oyes con lo que lees, se convierte en un ejercicio útil especialmente para el oído y el vocabulario. La verdadera magia sucede cuando empiezas a reconocer frases enteras sin mirar los subtítulos, y esto solo ocurre si los usas como apoyo, no como salvavidas.
Para hacerlo más efectivo, te conviene pasar gradualmente a subtítulos en inglés, no en italiano. Ya sé, es más difícil, pero es ahí donde sucede el aprendizaje real. Al principio prueba con películas que ya conoces o que tienen diálogos simples y claros: cosas como películas de animación, comedias ligeras, o básicamente contenidos donde la gente habla de manera relativamente natural pero no demasiado rápido ni lleno de jerga. Evita películas de suspenso o thrillers donde el diálogo es todo susurrado o superpuesto.
Lo que realmente funciona es combinar este método con otras cosas. Intenta ver la misma escena dos veces: la primera con subtítulos para entender el significado general, la segunda sin ellos para escuchar realmente cómo suenan las palabras. Y si encuentras una escena con una frase que no entiendes, detente, reléela, luego intenta repetir lo que oyes en voz alta. ¿Un poco aburrido? Sí, pero así es como construyes la memoria muscular del lenguaje.