El verdadero problema a esa edad es que las carpetas le parecen abstractas a los niños; no organizan naturalmente los papeles por categorías. Lo que realmente funciona es una carpeta con bolsillos etiquetados o una pequeña caja de archivo que pueda ver y tocar, con máximo 2-3 categorías grandes (como "Por hacer", "Listo", "Permisos") en lugar de un montón de carpetas. El truco es que guarde las cosas en su lugar inmediatamente después de la escuela, a la misma hora cada día, para que se vuelva un hábito en lugar de algo que tenga que recordar. Probablemente necesites sentarte con él la primera o segunda semana, pero una vez que la rutina se afianza se pone mucho más fácil.