Ambos servicios rastrean cuánto de una canción realmente escuchas monitoreando la posición de reproducción en tiempo real. Cuando saltas una canción después de 10 segundos, eso cuenta como una escucha parcial, no una completa. Establecen un umbral (generalmente alrededor de 30 segundos más o menos, aunque el número exacto varía) antes de que se registre como un "scrobble" o una escucha contable. Entonces, si escuchas 5 segundos y te vas, no contribuye a tus estadísticas. Si pasas ese umbral, cuenta, independientemente de si terminas toda la canción.
Las estadísticas anuales suman todas esas escuchas contadas y multiplican por la duración de la canción para obtener las horas totales. Entonces, si escuchaste una canción de 3 minutos 20 veces, eso son 60 minutos. También rastrean a qué artistas pertenecen esas canciones y agregan por nombre de artista. La metodología exacta difiere ligeramente entre los dos - el Wrapped de Spotify y el Replay de Apple Music tienen sus propios sistemas - pero el principio básico es el mismo: rastrear cada reproducción después del umbral mínimo, contarla como una escucha, y luego hacer las matemáticas sobre la duración y la atribución.
Una cosa que debes saber es que estos sistemas se vuelven un poco borrosos con el contexto. Reproducir sin conexión, saltar por problemas de red, o repeticiones que suceden muy rápidamente a veces se filtran o se ponderan de manera diferente. Y si usas cosas como reproducción automática o aleatorio, sigue rastreando las reproducciones individuales de canciones. Las plataformas no comparten fórmulas exactas públicamente, así que siempre hay algo de misterio, pero es esencialmente solo multiplicación y agregación basada en reproduciones que realmente has escuchado la mayoría.