Para una cocina con humedad y tu presupuesto, el vinilo es honestamente tu mejor opción: es impermeable, mucho más barato que los otros dos, y hoy en día puedes conseguir opciones con aspecto de madera muy convincentes. Con $3000-4000, estás mirando tablones de vinilo de lujo (LVP) que se sienten casi real bajo los pies y duran bien con el tráfico de la cocina. El laminado se ve parecido y cuesta menos, pero aquí está el problema: el agua se filtra en las juntas e hincha el núcleo. Va a fallar en una cocina donde estás cocinando constantemente. La madera es hermosa pero es la peor opción para la humedad: se alabea y el cupping ocurre rápido, además la madera real en ese rango de presupuesto significa grados inferiores que muestran daño fácilmente.
La verdad sobre el vinilo: no durará tanto como la madera (quizás 15-20 años vs 25+ para madera), y algunas personas lo encuentran un poco plástico. Pero ¿para una cocina? Estás cambiando longevidad por practicidad y sentido del presupuesto. La instalación importa también: el vinilo necesita una base de piso realmente plana o cada imperfección se va a notar. El laminado es lo mismo. Si vas con vinilo, presupuesta un poco para instalación profesional a menos que tu base ya sea perfecta. La madera consumiría la mayoría de tu presupuesto solo en materiales y luego necesitarías barreras de humedad y mantenimiento constante en un espacio de cocina.
Mi opinión honesta: gasta los $3000-4000 en LVP de calidad con buen aislante y ahórrate años de preocupación por daño de agua. Vas a conseguir algo que se ve genial, funciona en un ambiente húmedo, y no requiere el cuidado constante que la madera necesita.