El secreto es elegir un espacio que ya sea bonito por sí solo - un parque, una playa, el jardín de un amigo - y gastar solo en lo esencial: comida simple (asado, buffé casero), bebidas que compras al por mayor, y decoración minimalista con flores silvestres o velas.
Después, pediles ayuda a amigos y familia para cocinar, montar el espacio y sacar fotos en lugar de contratar proveedores caros; a la gente le gusta participar y el resultado queda genuino, sin ese aire de cosa fabricada. Un casamiento caro no garantiza nada, lo importante de verdad es reunir a las personas que amás en un ambiente piola.