Lo más clave es que tenés que pensar en una reina por columna, no intentar colocarlas todas de golpe. Si garantizas que hay una reina en cada columna del tablero, la mitad del problema se resuelve sola porque ya no pueden estar en la misma columna. De ahí en adelante es cuestión de evitar que se ataquen en diagonales y filas.
El método que funciona mejor es ir columna por columna de izquierda a derecha, y en cada columna probar de arriba hacia abajo. Pones una reina en una fila, chequeas que no ataque a ninguna de las que ya colocaste (ni en diagonal ni en fila), y si no funciona, retroces y prueba la siguiente fila. Por ejemplo, en la columna 1 podés empezar con la reina en la fila 1. En la columna 2 no podés poner en la fila 1 ni en las diagonales, así que probás fila 3, fila 4, etc. Si en alguna columna no encontrás un lugar válido, retrocedés a la columna anterior y movés esa reina a otra fila, y seguís desde ahí.
Hay varias soluciones válidas, así que no existe un único camino correcto. La primera solución que vas a encontrar típicamente tiene las reinas en posiciones como (1,1), (2,3), (3,5), (4,2), (5,8), (6,6), (7,4), (8,7) o algo parecido, dependiendo de dónde empieces. La paciencia es todo acá. Algunos dicen que dibujar un tablero real o usar una app interactiva ayuda un montón a visualizar, porque seguir solo mentalmente es bastante tedioso.