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depende demasiado del contexto para decirlo así en absoluto, pero si la pared no es perfecta las pequeñas te salvan la situación mucho mejor porque camuflan las irregularidades en lugar de ponerlas en evidencia como hacen las grandes!
Las piastrelas grandes son más prácticas si la pared es bastante regular, porque requieren menos juntas y la suciedad se acumula menos en los intersticios. Pero si tu muro está un poco torcido o irregular, las pequeñas son más fáciles de colocar porque compensan mejor los defectos. El verdadero problema de las grandes es que si cometes un error en el primer posicionamiento te cuesta corregir, mientras que con las pequeñas tienes más margen. Al final depende de las condiciones de la superficie: superficie lisa y recta = grandes, muro imperfecto = pequeñas.
¿Qué espacios tienes y cuánto tiempo puedes dedicarle a la colocación? Las grandes tienen una ventaja que no se dice lo suficiente: con menos juntas riesgas menos infiltraciones de agua con el tiempo, así que si estás revistiendo un baño o una cocina es realmente importante. Pero es verdad que requieren una preparación de la pared casi perfecta, si no verás cada pequeña irregularidad. Las pequeñas son más "perezosas" de colocar (más trabajo, más mortero, más espera) pero perdonan mucho más los errores, así que si la pared está un poco fuera de escuadra o de todos modos irregular, conviene quedarse con ellas. Depende de cuán torcida está realmente tu pared: si hablamos de unos pocos milímetros está bien también el formato grande con un buen nivelado, pero si las irregularidades son más marcadas mejor el pequeño.
En mi casa puse las grandes y honestamente depende muchísimo de qué estés revistiendo y cómo esté la base. Quien dice que las grandes van bien solo si la pared es perfecta tiene razón, pero hay otra cosa a considerar: la colocación es un lío y si no se hace bien (especialmente con las grandes) los resultados se ven al toque. Con las pequeñas en cambio el margen de error es mucho más amplio, así que si no eres un maniático de la precisión o no llamas a alguien que sepa, es definitivamente la opción menos riesgosa.
Sobre el tema de las infiltraciones que mencionaron: sí, menos juntas = menos problemas de agua. Pero esto cuenta de verdad solo si estás haciendo un baño o una cocina donde la humedad es alta. Para un pasillo o una habitación es casi irrelevante. Y además los espacios entre las baldosas grandes, si no los sellas decentemente, te causan problemas igual. Las pequeñas tienen la ventaja de que aunque el sellado no sea perfecto, el daño potencial es más localizado.
Agregaría también algo práctico: las grandes pesan más y durante el trabajo son un quilombo. Y si necesitas cortar algunas, precisas herramientas mejores. No es imposible, pero si no tienes prisa y querés evitar complicaciones, las pequeñas te ahorran tiempo y estrés.
¿Cuánto dinero quieres gastar en mano de obra? ¡Ahí está el punto! Las grandes cuestan menos en colocación si el muro es decente, pero si tienes que hacer nivelaciones y correcciones quizá con morteros especiales, el costo se dispara de repente. Una cosa que nadie te ha dicho: intenta pedirle al colocador que use espaciadores ajustables también con las grandes, no solo los fijos - te permite jugar mejor con las irregularidades del muro sin tener que hacer trabajos preparatorios locos. ¡Si el presupuesto es ajustado, muchas veces las pequeñas te convienen precisamente por esto, menos sorpresas durante la ejecución!
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