Volver a los modelos después de un descanso así puede ser frustrante porque se te olvida lo caprichosa que es realmente la consistencia de la pintura. El agua funciona, pero honestamente no es lo ideal para acrílicos - descompone el aglutinante y hace que la pintura se seque demasiado rápido, por eso te salen grumos. Vas a obtener resultados mucho mejores con un medio acrílico de verdad o un diluyente hecho para la marca que estés usando. Vallejo, Citadel y la mayoría de las líneas de pintura para modelismo venden sus propios diluyentes, y valen esos pocos euros extra. La pintura se mantiene trabajable más tiempo y fluye muchísimo mejor sobre esos detalles minúsculos.
La técnica importa tanto como con qué estés diluyendo, eso sí. Quieres la consistencia de la pintura más como leche que como crema - lo bastante fina para que fluya fácilmente del pincel pero no tanto que se vuelva translúcida. Te sugiero que mezcles en una paleta húmeda (incluso una baldosa de cerámica funciona) y pruebes la consistencia en un trozo de scrap antes de comprometerte con tu modelo. Además, usa un pincel más pequeño de lo que crees que necesitas y carga menos pintura en él. Un pincel completamente cargado es más difícil de controlar, y a escala 1/72 estás trabajando en diminuto. Varias capas finas siempre ganan a una capa gruesa, aunque parezca que tarda una eternidad.
Una cosa más - deja que el diluyente repose en la botella un minuto después de agitarla, porque algunas fórmulas se separan ligeramente. Y si la pintura empieza a secarse en el pincel durante la sesión, solo enjuágalo rápidamente y sigue adelante. La paciencia se compensa una vez que dominas esa consistencia.