La ventilación a través de la cavidad corporal es lo que realmente evita que se eche a perder antes de que regreses. Una vez que hayas destazado limpiamente, mantén la cavidad torácica abierta con ramas o el mango de tu cuchillo para que circule aire - esto baja la temperatura interna mucho más rápido que cualquier otra cosa. Si puedes, coloca la res de modo que la cavidad quede orientada hacia la brisa, y si hay forma de elevarla del suelo (colgándola de una rama, draperándola sobre un tronco), hazlo. Lo que quieres es máxima exposición de superficie y movimiento de aire, no solo sombra.
Aprendí esto a la mala hace años cuando tenía un venado decente abatido a media mañana en condiciones cálidas y tuve la confianza de que un viaje de dos horas iba a estar bien. Cuando regresé para procesarlo, la carne más cercana a los órganos había empezado a cambiar de color y olía mal, aunque la hubiera destazado razonablemente rápido. Ahora siempre corto el diafragma completamente para maximizar el acceso a la cavidad, e incluso abro las costillas a la fuerza si es necesario. Para una cacería en septiembre, además estás lidiando con moscas y calor juntos - mantener la cavidad abierta y ventilada en realidad disuade parte de la actividad de insectos porque las moscas prefieren espacios cerrados y cálidos.
Lo otro que marca una verdadera diferencia es enfriar la carne misma una vez que hayas sacado los órganos. Si estás lejos del agua, lleva nieve o hielo que hayas traído envueltos en tela y colócalos directamente contra la carne, o como mínimo pon un paño mojado contra la cavidad interna. Incluso el enfriamiento evaporativo ayuda más de lo que la gente se da cuenta. Y una vez que la estés transportando, descuartiza el animal si puedes - piezas más pequeñas se enfrían mucho más rápido que una cavidad completa colgando, y además es más fácil de cargar.