lo que me salvó fue elegir libros de los que realmente me importaba la trama, no por obligación cultural - quizá un género que ya ames (películas, series, videojuegos) y buscar el libro correspondiente, porque ya entras dentro de la historia. el riesgo de los otros consejos es que igual termines con un libro "perfecto para retomar" que no te apasiona, y lo dejes después de dos páginas.
recuerdo que durante una de mis salidas en bici (siempre me detengo para hacer pausas absurdas en los recorridos), empecé un misterio ligero y de lectura rápida - estuve leyendo dos horitas seguidas sin darme cuenta, cuando normalmente pensaba que no tenía concentración. la diferencia es que lo había elegido yo de verdad, no porque alguien dijera que era "el libro perfecto para empezar".