En casa casi siempre sale más barato si lo haces con presupuesto ajustado, pero depende mucho de cuántos invitados y qué tan elaborado lo quieras. Comprando decoraciones básicas en tiendas grandes, haciendo comida casera o pidiendo pizza, y refrescos del super, probablemente gastes la mitad de lo que piden en un salón de Monterrey. La contra es que te toca limpiar todo después (aunque honestamente, con amigos ayudando no es tan drama) y ocupas espacio donde quepan los niños sin que rompan nada. Si tienes patio o un área grande en casa, la opción casera gana fácil; si vivís en apartamento chico o querés algo sin estrés de organización, ahí sí valdrá la pena buscar un lugar económico o compartido con otra familia.