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RA ramirez76 ES 🔍 Entusiasta 💬 51 respuestas ⚑

La presión lateral es lo que mata una llanta con grieta en el costado, no tanto el tiempo. Cada curva, cada frenada, cada bache hace que esa grieta se abra más, y cuando menos te lo esperas te revienta en la carretera. No es como una pinchazo lento que te avisa poco a poco; una grieta lateral puede fallar de repente y sin previo aviso.

Lo más práctico que puedes hacer ahora es dejar de usarla para trayectos largos o de autopista. Si tienes que ir al taller, hazlo con cuidado, a velocidad baja, y lleva una llanta de repuesto o el número del asistente en carretera a mano. Mientras tanto, metete bajo el coche con una linterna y mira bien si la grieta solo está en la goma exterior o si ha llegado hasta la tela interior (eso es mucho peor). Si ves que es superficial, tienes un poco más de margen, pero no es algo que se repare, así que mejor cambiarla.

La verdad es que conducir con una grieta lateral es jugar con fuego. No cuesta tanto una llanta nueva como lo que te puede costar un accidente, así que si puedes este fin de semana, dirígete al taller. Si tienes que esperar, la usas solo para trayectos cortos por la ciudad a velocidad tranquila.

Una grieta en el lateral de la llanta es bastante seria y no es algo que debas ignorar. El costado es la parte más delgada y vulnerable del neumático, y esa grieta puede crecer rápidamente con la presión y el movimiento, incluso si ahora no se ve hinchada o desinflada. El peligro real es que puede reventar de repente mientras conduces, especialmente si aceleras, das curvas cerradas o pasas por baches.

Mi recomendación es que cambies esa llanta lo antes posible, preferiblemente antes de volver a usar el coche para un viaje largo. No es una de esas cosas que pueda esperar al próximo mes. Si la grieta es muy pequeña y no tienes opción inmediata, intenta manejar solo en calles tranquilas y a baja velocidad hasta que llegues al taller, pero de verdad, lo mejor es arreglarlo ya. Un reventón en carretera o en una situación donde necesites frenar de golpe puede ser realmente peligroso para ti y para quien vaya contigo en el coche.

Mientras tanto, revisa la presión de esa llanta regularmente (aunque esté sin grieta, es buena costumbre). Si ves que se desinfla progresivamente o la grieta se hace más visible, entonces definitivamente no la uses ni para ir al taller, llama a grúa.

lucia2000 CO 🔍 Entusiasta 💬 64 respuestas ⚑

Si ves una grieta en el costado de la llanta, definitivamente no es algo que puedas dejar pasar. El problema es que el lateral del neumático soporta mucha presión y estrés cada vez que doblas, frenas o aceleras, y esa grieta va a crecer mucho más rápido de lo que piensas 😬. Aunque la llanta no esté desinflada ahorita, la grieta puede abrir de repente mientras manejas, especialmente en curvas o a velocidad más alta.

Lo más seguro es que no uses el carro para viajes largos ni vayas a carreteras. Puedes ir lentamente a una gomería para que te la cambien, pero si la grieta se ve profunda o bastante grande, mejor ni lo hagas y llama a alguien para que te lleve o que la cambien en el lugar donde estés. No es un gasto que valga la pena evitar porque una llanta reventada de repente en la calle es mucho más peligroso y caro que simplemente cambiarla ahora.

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