La mayoría de los hoteles utilizan precios dinámicos, así que la misma habitación realmente cuesta diferentes cantidades dependiendo de la demanda, de cuánto tiempo antes la reserves y del canal que uses. No estás viendo un fallo, esas diferencias de precio son a menudo reales.
La parte complicada que no recibe suficiente atención: reservar directamente a través del sitio web del hotel a veces se ve más barato al principio, pero podrías perder beneficios que los sitios de terceros incluyen. Por ejemplo, Booking a menudo tiene cancelación gratuita en más tipos de habitaciones, o Expedia podría incluir un crédito que puedes usar en el hotel. La opción "más barata" no siempre es la de mejor valor cuando factorizas esas cosas. También ten cuidado con las cuotas de resort e impuestos, los esconden hasta el checkout, y son iguales sin importar dónde reserves, así que no dejes que eso influya en tu decisión de ninguna manera.
¿Mi estrategia? Verifica los tres lugares, pero también revisa cuidadosamente las reseñas y las políticas de cancelación mientras lo haces. A veces algunos dólares más baratos a través de Expedia no vale la pena si la reserva directa del hotel te da late checkout gratuito o algo así. Para Miami específicamente, ya que la temporada alta se acerca, reserva cuanto antes mejor, los precios suben cuando la disponibilidad se reduce, y las diferencias de precio entre plataformas se vuelven más complicadas. Captura lo que encuentres en cada sitio porque esos precios cambian rápido 📸