El error más común es que la hija estudie una materia una semana, luego cambie a otra, y al final todo se mezcla en la cabeza. En medio año se puede preparar bien solo si estudia todas las materias a la vez en paralelo, pero en porciones pequeñas.
Lo que realmente ayuda es dividir cada materia no por temas, sino por tipos específicos de tareas. Por ejemplo, en ruso: un día solo ortografía, otro día solo puntuación, otro día solo redacción. Así el cerebro se acostumbra a un tipo de trabajo, y logra entender más a fondo. Las apps fracasan porque tienen todo junto, y no queda claro qué hay que lograr en el día 😕
Respecto al profesor particular: si la hija no puede organizarse sola, el profesor puede ayudar a estructurar exactamente eso. Pero solo si el profesor no solo entrena para exámenes, sino que le enseña a planificar. Si no, después en la universidad le pasará lo mismo. Tal vez valga la pena empezar con algunas sesiones solo para armar un plan de ruta junto con alguien de afuera: a veces funciona mejor que tus propias persuasiones.