La delamación se puede arreglar en muchos casos, pero depende de cuánta área se haya separado y si la estructura interna está dañada. Si es solo un borde o una zona pequeña, vale bastante la pena llevarlo a un taller especializado: limpian bien, aplican adhesivo marino (que aguanta la humedad y los ciclos de congelación), y sellan con resina. El costo ronda bastante menos que una tabla nueva, así que si le tenés cariño, es la opción lógica.
Lo que sí tenés que tener en cuenta es que si la delamación es muy grande o si la espuma de adentro (el núcleo) se está deshaciendo, ahí sí se complica. Un taller bueno va a poder evaluarlo en persona y decirte rápido si vale la pena o no. Muchos lugares ofrecen presupuestos gratis, así que es cosa de consultarles sin compromiso. Si sale cara la reparación, ahí recién pensás si tirás la tabla, pero probablemente salga bastante más barato que lo que esperás.