El aceite penetrante más tiempo es tu mejor opción aquí, pero el truco que nadie menciona es bombear el pedal de freno mientras el cilindro está remojando. Lo que pasa es que la presión del fluido en sí puede ayudar a liberar ese pistón - mucho mejor que simplemente golpearlo. Retira el cilindro del soporte, rocíalo bien con aceite penetrante (mételo especialmente en el agujero del pistón), luego siéntate en el auto y bombea los frenos suavemente quizás 20-30 veces mientras está sin la rueda. Vas a sentir la resistencia. Déjalo remojando unas horas, bombea de nuevo, repite. Funciona porque estás combinando la descomposición química de la corrosión con presión hidráulica real, no solo esperando que un golpecito haga el trabajo.
Si después de un día de este tratamiento no se mueve, bueno, entonces estás mirando un rebuild completo o reemplazo. Lo que pasa es que una vez que un pistón se agarrota de verdad por la humedad en el fluido, puede dañar el cilindro cuando lo fuerzas, y ahí tienes un problema más grande. Un taller puede pulirlo con cuidado o simplemente cambiar el cilindro entero, lo cual honestamente podría ser más barato que tu tiempo dándole vueltas. Pero dale al método de remojo y bombeo un sólido de 24 horas primero - he visto que funciona en cosas que se sentían completamente agarrotadas.