¿Has notado cómo los mejores de estos videos se sienten casi como bromas internas entre tú y el creador? El atractivo no es realmente que sea falso, sino que ambos estáis reconociendo la falsedad juntos, lo que crea una especie de complicidad que se siente ingeniosa y divertida. Es genuinamente arte de performance entretenido una vez que dejas de esperar autenticidad.
Dicho esto, hay una trampa que merece mencionarse: cuanto más disfrutas del ángulo de "performance", más fácil es aceptar contenido cada vez más desquiciado o malintencionado mientras sea "obviamente una broma". Algunos creadores usan ese escudo para normalizar cosas que son bastante desagradables, y puedes acabar riéndote de cosas que no serían graciosas si no estuvieran enmarcadas como sátira. La línea entre "humor absurdista comprometido" y "simplemente ser cruel con negabilidad plausible" se vuelve borrosa rápidamente si no estás atento.