No sé si es así de específico del verano de 2026, pero el punto es que el Mediterráneo efectivamente tiene características geográficas que lo hacen particularmente vulnerable. Quien dice que es una cubeta semiáislada tiene razón en una cosa, pero el asunto es un poco más complicado.
El verdadero problema es que el Mediterráneo tiene una circulación de agua profunda muy escasa. El Atlántico y los océanos grandes tienen corrientes que mezclan continuamente el agua caliente superficial con la fría de las profundidades, así que el calor no se concentra. Aquí dentro no sucede gran cosa: el agua caliente se queda en la superficie y sigue absorbiendo energía del sol sin dispersarse. Suma que en los últimos años los afluentes (tipo el Nilo) llevan menos agua dulce, y el resultado son aguas todavía más estancadas y calientes. Las corrientes locales existen, pero no son suficientes para invertir la tendencia.
Luego sí, está el calentamiento global general de fondo, pero el Mediterráneo reacciona peor que otras zonas precisamente por su forma y su "ventilación" casi inexistente. Es uno de esos casos donde las especificidades locales amplifican un problema ya grave a nivel planetario. No es solo mala suerte del clima global, es también que la cuenca misma está en mala forma.