Lo primero que tienes que hacer es llevarla al veterinario - en serio, eso es lo prioritario. La pérdida repentina de control de esfínteres en la mayoría de los casos es un problema médico, no educativo ni del arenero. Las infecciones urinarias, problemas renales, diabetes y otras cosas no son para nada raras en gatos y pueden provocar exactamente este comportamiento. El veterinario puede verificarlo con una muestra de orina bastante rápido.
Si el veterinario revisa todo médicamente y no encuentra nada, entonces puedes plantearte si algo más en la casa ha cambiado - vecino nuevo, cambios de muebles, estrés, menos atención. Algunos gatos también reaccionan a estas cosas con pérdida de control de esfínteres. En ese caso también podría ayudar un segundo arenero (la regla general es: número de gatos más uno), o puedes colocar el que tienes en otro sitio.
Lo más importante es de verdad ir primero al veterinario. Ya han pasado dos semanas, que es bastante tiempo, y cuanto antes se aclare, mejor - tanto para la gata como para tu piso.