La diferencia está en que cada fuente usa su propia base de datos de posiciones planetarias y después aplica algoritmos o criterios distintos para interpretarlas. Co-Star, por ejemplo, funciona con una base de datos astronómica muy específica y genera textos con su propio estilo, mientras que el periódico probablemente usa las interpretaciones de un astrólogo humano concreto que tiene sus propias reglas. No es que uno esté bien y otro mal, es que literalmente están haciendo cálculos diferentes partiendo del mismo punto (tus coordenadas de nacimiento, más o menos).
Lo que mucha gente no sabe es que ni siquiera todos parten de la misma hora o localizacion exacta. Si en la app no pusiste bien tu hora de nacimiento o el lugar, los resultados van a ser completamente distintos. Además, hay astrólogos que usan solo el sol, otros que incluyen la luna y el ascendente, y algunos que meten todo el sistema solar. Es como si dos chefs diferentes cocinasen con los mismos ingredientes pero con técnicas distintas, ¿vale?
Básicamente, si quieres que sea consistente, tienes que mantener los mismos datos en todas partes. Pero la verdad es que en cuanto entra la interpretación humana (o la del algoritmo de una app), cada uno va a contar su propia versión de la historia.