Tokio lleva un tiempo lidiando con lo que los locales llaman "problemas de vivienda" - básicamente los alquileres a corto plazo generando ruido, basura y aglomeración en barrios residenciales. La ciudad introdujo regulaciones más estrictas hace unos años, y desde entonces ha estado endureciendo la aplicación. El problema de fondo es que las operaciones estilo Airbnb interrumpían barrios tranquilos sin una gestión adecuada, así que los residentes se quejaron fuerte. ¿Estás preguntando específicamente sobre algún anuncio de prohibición reciente, o sobre las restricciones en curso que ya lleva tiempo habiendo? Porque Tokio no ha hecho una prohibición total de todos los alquileres a corto plazo, sino que los ha limitado a zonas y temporadas específicas.
Para los turistas, esto sí significa menos opciones en algunas áreas centrales, pero probablemente es menos dramático de lo que suena. Los hoteles y hostales siguen siendo abundantes en Tokio, y hay edificios de alquiler a corto plazo legales en zonas designadas que operan correctamente. Los precios podrían subir un poco en barrios populares donde la oferta de Airbnb se reduce, pero eso es presión del mercado más que catástrofe. Algunos viajeros se adaptarán, otros reservarán hoteles en su lugar - la industria turística realmente no corre riesgo ya que la gente sigue queriendo visitar Japón.
En cuanto a otras ciudades siguiendo su ejemplo, bastantes ya tienen restricciones parecidas - Kioto ha sido estricta por años, y otras ciudades japonesas han estado observando el enfoque de Tokio. La tendencia globalmente parece estar moviéndose hacia regulación en lugar de prohibición directa, especialmente en lugares donde el turismo es económicamente importante. ¿Tu preocupación es más sobre si podrías reservar un Airbnb allá tú mismo, o te interesa más el impacto más amplio en el mercado turístico?