La ampliación de funciones es, ante todo, una oportunidad de pasar de una rutina aburrida a un trabajo más interesante sin perder salario, así que sí, hay crecimiento profesional. Pero para los pacientes puede significar que una enfermera o paramédico con facultades ampliadas puedan asumir más funciones que antes "recaían" solo en los médicos: diagnóstico, prescripción de tratamientos simples, atención al paciente. Es decir, las colas son más cortas, la atención es más rápida, la gente no anda de un consultorio a otro buscando al médico.
Lo vi en un ambulatorio: antes la enfermera solo ponía inyecciones y tomaba muestras, ahora puede hacer un examen inicial por sí sola y prescribir un tratamiento básico en casos sencillos (resfriado, raspones, cambiar vendajes). El médico se ocupa entonces de los casos más complejos. Pero esto funciona solo si la enfermera está realmente bien capacitada y no empieza a "tratar" todo de cualquier manera. Depende de dónde implementen este sistema.