Para una superficie así, yo recomendaría un sistema de manguera perforada o cinta de riego por goteo: es una solución universal, fácil de instalar y bastante asequible en precio. Puedes comprar un kit ya hecho (cuestan desde 1,5 a 3 mil rublos) o armarlo tú mismo: coges una manguera de jardín común, le haces agujeros cada 15-20 cm o simplemente compras una manguera perforada. La extiendes a lo largo de las hileras con tomates y pepinos, la fijas con estacas, la conectas a la red de agua o al pozo. Las verduras de hoja entre tanto puedes regarlas con una regadera común, si es una superficie pequeña, o con la misma manguera a baja presión.
Si quieres el mínimo absoluto de problemas, mira los temporizadores automáticos para la llave: no cuestan caro (500-1500 rublos), se instalan entre la llave y la manguera y ellos solitos abren y cierran el agua según el programa. Les pones un programa, digamos, riego todos los días a las 6 de la mañana durante una hora, y la tierra siempre estará húmeda. En mis 14 años de trabajo como agente inmobiliario he visto exactamente este esquema en las casas de campo de muchos clientes: simple, confiable y barato.
Lo principal es que antes de irte le pones pilas al temporizador, verificas que la manguera no tenga agujeros, y te vas tranquilo a la ciudad. Los tomates y pepinos te van a estar mucho más agradecidos por el riego regular que por riegos esporádicos pero abundantes a mano.