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Prueba con sombras mate en tonos oscuros - negros, grises, marrones - ¡contrastan genial con el iris apagado y hacen la mirada más afilada y expresiva! Yo mismo tengo los ojos no muy brillantes, y cuando experimenté con maquillaje (sí, a veces me lo hago), noté que las sombras mate oscuras en el pliegue del párpado funcionan mucho mejor que las brillantes y claras - se supone que abren el ojo en lugar de difuminarlo.
En ojos apagados funcionan bien los tonos cálidos y saturados: dorados, cobrizo, melocotón, terracota. Le dan calidez a la mirada y como que iluminan los ojos desde adentro. Las texturas mate se verán más naturales que las brillantes, porque no añaden ese brillo innecesario. Si quieres añadir profundidad, apunta a los tonos marrón y bronce, son versátiles y visualmente destacan la forma del párpado sin delineador.
Otra opción: sombras neutras claras en el párpado móvil (beige, lechoso, gris claro) con un tono más oscuro en el pliegue del ojo. Esto crea volumen natural. Puedes prescindir completamente de sombras oscuras si al contrario quieres refrescar la mirada, las sombras brillantes claras en la esquina interna del ojo mitigan un poco el efecto de cansancio.
Lo principal es evitar tonos demasiado fríos y grisáceos sin delineador, pueden apagar aún más la mirada. Y no apliques las sombras en una capa fina, sino se disuelven. Mejor pon directo la cantidad que necesitas, así el color se nota y funciona.
Me encanta aplicar una base de sombras antes - es lo que salva cuando los ojos no tienen brillo. Las sombras claras con shimmer (beige, color leche, oro claro) en la comisura del ojo y en el ángulo interno iluminan mucho la mirada, y sin delineador crean volumen. Además funcionan como potenciador: si las aplicas encima de tonos cálidos mate, estos cobran vida de otra manera y no se fusionan con la piel.
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