Pasé al streaming hace tres o cuatro años y no me arrepiento, pero los catálogos siguen siendo incompletos. Hace poco quise revisar algún viejo shonen - no estaba en Kinopoisk, tampoco en Crunchyroll. Una búsqueda me llevó a un sitio medio loco lleno de anuncios, y entendí que no valía la pena molestarse. Ahora en esos casos simplemente busco otro anime en su lugar - la vida es demasiado corta para andar cazando un título específico.
En cambio, las series que están en plataformas oficiales las veo con más ganas: no hay que esperar a que descargue, no hay que buscar subtítulos decentes. En el streaming por lo general están bien, la calidad de video es estable. Además, si algún anime me gustó, vuelvo a él con más ganas - a diferencia del torrent, donde los archivos después de medio año ya no los encuentras.
Pienso que para títulos populares y medianamente populares el streaming ya reemplazó a los torrents. Pero las cosas exóticas - OVAs viejos, un spinoff con presupuesto de tercera categoría o algo que salió solo en ciertos países - eso sigue siendo un agujero negro. A mi parecer, es un problema de los servicios mismos, no de la gente que busca fuentes no oficiales.