Yo uso los dos tipos y la diferencia no es tan dramática como te venden. El spray normal que conoces de toda la vida sigue siendo el más versátil porque se distribuye mejor, especialmente si querés cubrir más área del cuerpo de una sola pasada. Los roll-on y stick son más concentrados y puntuales, así que te obliga a ser más selectivo con dónde los aplicás, tipo muñecas, cuello, detrás de las orejas. En cuanto a duración, honestamente depende más de la calidad del perfume en sí que del formato.
El tema del marketing es real. Algunos roll-on y stick duran más porque la concentración es más alta o porque aplicás menos cantidad sin darte cuenta, pero no es una regla fija. Lo que sí notás es que te dura más el producto en la botella simplemente porque gastas menos por aplicación, no porque sea más eficiente. Si te va bien con tu vaporizador actual, la verdad es que no necesitás cambiar solo por cambiar. Mejor gastá eso en un perfume de mejor calidad si lo que te preocupa es la duración.
Lo único donde ganan los stick y roll-on es en portabilidad y en que no te manchan nada si los llevás en el bolso o la mochila. Si viajás mucho o necesitás retoques durante el día, ahí sí vale la pena tener uno. Pero si te parece un rollo andar probando formatos nuevos, quedate tranquilo con lo que ya usás.