Si el coche rebota y tarda en estabilizarse después de un bache, los amortiguadores están cediendo y conviene cambiarlos pronto. No es una emergencia absoluta si la conduces con cuidado, pero dejar pasar demasiado tiempo empeora el control del vehículo, cansa más la suspensión, y a la larga puede dañarse también el resto (cojinetes, muelles). Con una Panda del 2019 y ese comportamiento, no es una cuestión de km específicos sino de desgaste real.
Aquí hay un truco que poca gente conoce: antes de ir al mecánico, haz una prueba muy sencilla. Detén el coche en superficie plana, apoya las manos en los pasos de rueda (uno en cada lado, delante y detrás) y empújalo hacia abajo con fuerza un par de veces. Después suéltalo. Si rebota dos, tres veces antes de pararse, los amortiguadores están casi muertos; si vuelve estable enseguida con uno o dos movimientos todavía es aceptable. No es una prueba científica pero te da una idea realista antes de gastar dinero.
Llévalo al mecánico en los próximos meses de todas formas. Cambiarlos ahora te cuesta menos que esperar hasta que el coche sea difícil de controlar en curva o en frenada. Los amortiguadores para una Panda no son caros comparados con otros coches, y hacerlo mientras aún funcionan parcialmente es mucho más sensato que esperar a que se rompan completamente.