Es más bien una señal de que la competencia se está intensificando, especialmente con los fabricantes chinos entrando en mercados donde BMW tradicionalmente domina. Eso no necesariamente significa que toda la industria esté en problemas - más bien los márgenes de ganancia se están comprimiendo y las empresas tienen que recortar costos para mantenerse competitivas. Los despidos como este ocurren cuando una empresa necesita reestructurarse en lugar de cuando el sector se está derrumbando, así que no lo interpretaría como alguna crisis a nivel industrial. Los precios de los autos podrían cambiar dependiendo de cómo estos despidos afecten la eficiencia de producción, pero probablemente es demasiado pronto para decirlo - podría ir en cualquier dirección honestamente.