Para personas que viven solas con bajo consumo de agua caliente, el calentador de flujo casi siempre es la opción más rentable. El punto clave: un depósito pierde calor continuamente, incluso cuando no necesitas agua caliente. Esto cuesta energía cada día, incluso por la noche o cuando estás de vacaciones.
Mi consejo sería que revises tu comportamiento real de consumo. ¿Necesitas agua caliente solo para ducharte o también para la cocina? Con el calentador de flujo pagas solo por el agua que realmente usas, sin pérdida en standby. Los costos de adquisición son mucho más bajos, y la instalación es sencilla. El único inconveniente real: con el calentador de flujo puede haber un momento breve al principio en el que sale agua fría hasta que llega el agua caliente. Con varios puntos de extracción de agua simultáneos (ducha + cocina), algunos equipos también pueden perder potencia, pero como persona que vive sola, eso no debería ser un problema.
Un depósito moderno tiene sentido solo si por las mañanas necesitas mucha agua caliente seguidas veces o si en tu casa las tuberías de agua son muy largas y de lo contrario esperas mucho tiempo a que llegue agua caliente. En tu situación, honestamente yo optaría por el calentador de flujo: más económico en la adquisición y, calculado a lo largo de los años, también en consumo de energía.