Hay muchos músicos exitosos que se enseñaron a tocar guitarra sin lecciones formales, así que definitivamente es posible - la principal diferencia es que necesitas ser intencional al respecto en lugar de simplemente improvisar. Canales de YouTube como Justin Guitar tienen currículums estructurados que funcionan de verdad si los sigues en orden en lugar de saltar de un lado a otro. Las apps pueden ayudarte con entrenamiento auditivo y ejercicios de dedos, pero honestamente la verdadera base es la práctica consistente en la técnica real - cosas como la posición de las manos, la postura, y cómo sostenes la púa importan mucho más de lo que la gente cree, y es más fácil reforzarlas desde el primer día que corregirlas después.
Lo de la frustración es real, pero eso les pasa también a las personas que tienen maestros. Lo que ayuda es establecer expectativas realistas: apunta a 20-30 minutos al día en lugar de sesiones heroicas donde te quemas. Elige canciones que realmente quieras tocar, aunque sean difíciles al principio, porque el aburrimiento mata la motivación más rápido que la dificultad. Y acá está la cosa - no necesitas esperar. Empieza ahora con recursos gratuitos, y si te topas con una pared o te sientes estancada después de un par de meses, ahí es cuando las lecciones tienen más sentido porque sabrás específicamente con qué necesitas ayuda. Un maestro puede corregir malos hábitos más rápido de lo que el auto-aprendizaje puede prevenirlos, pero no estás condenada sin uno desde el comienzo.