Lo que casi nadie chequea es si ese precio final incluye o no envío y otros cargos que aparecen después. El descuento matemático está bien explicado en las otras respuestas, pero la trampa real suele estar en la facturación de la tienda: ven un precio con descuento, lo meten al carrito y de repente ves impuestos, envío o "gastos de plataforma" que no estaban visibles antes.
Mi recomendación es que uses la calculadora del celular o una hoja de cálculo y hagas dos cuentas simples. Primero, el descuento puro: restá el porcentaje del precio original (450.000 menos 35% es 292.500). Segundo, compará eso exactamente con lo que te muestra el carrito antes de confirmar. Si hay diferencia, es porque algo más está entrando en juego. En muchas tiendas online, el descuento es real pero viene con restricciones tipo "solo aplica a productos sin envío" o "no acumulable con otras ofertas".
También fijate en la fecha y el método de pago. Algunos descuentos del Black Friday solo valen con tarjeta de crédito de ciertos bancos o en ciertos horarios. Lee la letra chica de la promoción antes de meterte en el carrito, porque después es más difícil reclamar. Y si ves algo que huele raro, simplemente no lo compres: en Black Friday hay ofertas genuinas, pero también hay bastante humo de tiendas intentando hacer números.