Lo principal aquí es elegir entre dos enfoques dependiendo de lo que ya tengas. Si tu red doméstica está construida sobre algún estándar abierto (Zigbee, Z-Wave, Matter) y tienes un concentrador central como Home Assistant o Hubitat, entonces es ideal - ahí están integradas las funciones de seguimiento del sol por coordenadas. No necesitas pensar en cambios de horario, variaciones estacionales, días festivos - todo se calcula automáticamente. El sistema sabe que en enero el sol sale más tarde, e incluirá la luz cuando sea necesario.
Si no tienes concentrador, pero sí tienes bombillas inteligentes individuales (Philips Hue, Yeelight, LIFX), puedes usar sus aplicaciones nativas con horarios incorporados. El problema es que la mayoría de ellas ofrecen solo tiempo fijo, o requieren suscripción para funcionalidades avanzadas. Algunas bombillas lo resuelven parcialmente mediante integración con Google Home o Alexa, donde puedes configurar automatización por salida y puesta del sol, pero solo funciona si toda la casa depende de un mismo asistente.
El detalle que se suele olvidar: si configuras la automatización por la hora del sol a través de coordenadas, asegúrate de haberlas indicado correctamente. Incluso un error de unos pocos kilómetros puede causar un desfase de 5-10 minutos en la salida o puesta del sol. Además, si te mudas o pasas tiempo frecuentemente en diferentes lugares, tendrás que recalcular todo de nuevo. En las aplicaciones móviles este aspecto muchas veces no está previsto en absoluto.