¡Lo principal es no cojas una tarjeta solo por el cashback! Mucha gente se deja tentar por el 3-5% de devolución, y luego gasta más en la tarjeta de lo que planeaba, o paga una cuota anual que se come todo el cashback. Primero verifica si realmente la vas a usar y si te va a salir rentable en general. Si coges la tarjeta para ti, no por estatus - ¡ese es el comienzo correcto!
Un cashback del 1-3% se considera normal, 5% ya está bien, y todo lo que sea más - ¡mira qué trampa hay! A menudo los bancos dan un porcentaje alto solo en categorías específicas (cine, comida, gasolineras), el resto es simbólico. Además puede haber un límite: digamos, máximo 500 rublos al mes de cashback, después ya no devuelven nada. ¡O requieren un movimiento mensual mínimo para que se activen las condiciones!
Antes de hacer la solicitud, lee el contrato cuidadosamente: ¿hay comisión por sacar efectivo?, ¿cuál es la cuota anual?, ¿necesitas gastar en un período determinado para que no congelen el cashback? A veces la tarjeta parece rentable, hasta que te enteras de que el cashback se acredita solo si gastaste más de 50 mil rublos al mes. ¡Elige las que tengan condiciones lo más simples posible - así realmente obtendrás el beneficio sin sorpresas!