Lo que la mayoría no menciona es que la tensión de la mano es más importante que cualquier truco visual. Cuando coses, tendés a apretar inconscientemente los dedos si te concentrás demasiado en la línea, y eso tira del hilo y deforma todo. Intentá relajar la mano que sostiene la tela; de verdad, es rarísimo pero funciona. También ayuda un montón usar aguja más fina de lo que crees necesaria - una aguja gruesa ocupa más espacio en la tela y es más fácil que se desvíe.
El otro consejo que nunca veo: colocá la tela sobre una superficie dura y plana, no en el aire. Cuando coses sosteniéndolo todo con las manos, el tejido se mueve sin que te des cuenta. Si lo apoyas en una mesa o bandeja rígida, cada puntada queda más controlada. Y ya que estás, haz puntadas más pequeñas que las que crees que necesitas - las puntadas cortas son más fáciles de mantener rectas porque tenés menos distancia donde cometer errores. Practiquement esto en retales primero, sin presión.