La Phalaenopsis necesita un período de descanso después de la floración, así que lo que estás haciendo ahora está bien. Si el tallo aún está verde, puedes podarlo justo encima de un nudo (esos pequeños abultamientos en el tallo) para estimular una nueva ramificación, o dejarlo así; la planta de todas formas vuelve a florecer. Lo que realmente importa es darle a tu orquídea mucha luz indirecta, temperaturas moderadas (18-24°C) y un período más frío de algunas semanas para "despertar" las flores - no necesitas cambiarla de maceta si todavía está cómoda allí dentro, a menos que notes raíces podridas.