Las familias militares sí lo logran, pero requiere una planificación seria y, siendo honesta, elegir la base correcta marca una diferencia enorme: algunas bases tienen una infraestructura de cuidado infantil mucho mejor que otras, así que vale la pena investigar eso antes de reenlistarse. Los cambios frecuentes son difíciles para los niños, pero muchas familias militares dicen que tener una red de apoyo sólida (ya sea familia extendida cerca o amistades con otras familias militares que entienden la situación) marca la verdadera diferencia. El tiempo lejos es la parte más difícil de resolver porque está integrada en el trabajo, así que querrías tener conversaciones claras con tu pareja sobre qué tipo de cronograma de despliegue realmente pueden manejar como familia antes de comprometerse con otro período.