No intentes ejecutar todo a velocidad completa de entrada, así es como se pierden indicaciones y la gente entra en pánico. Lo que suele funcionar mejor es lo que suena obvio pero se salta: un guion de indicaciones adecuado donde cada cambio de luz, nivel de sonido, disparo pirotécnico y movimiento de actor esté escrito con tiempos exactos, y luego caminas por cada sección lentamente mientras el director de escena da las indicaciones en voz alta para que todos las oigan en el mismo momento. Con la pirotecnia especialmente, necesitas a una persona dedicada solo a eso, separada de quien maneja las luces y el sonido, porque una desviación de tiempo de incluso medio segundo puede arruinar un efecto o algo peor. Un par de días es poco tiempo, pero ejecutarlo en bloques - quizá un acto por día, y luego un ensayo general la noche anterior - es mejor que intentar meter todo a tempo y esperar que nadie pierda una indicación cuando aparezca el público.