Los verdaderos avances no vienen de los gestos simbólicos pequeños sino de los hábitos básicos: hacer tus compras con bolsas reutilizables, comprar a granel cuando puedas, y sobre todo rechazar los empaques innecesarios en la caja (tipo la bolsa para dos o tres cosas). Para las entregas es más complicado pero puedes agrupar tus pedidos y pedirles a los vendedores que usen menos plástico en el paquete.
Lo que realmente cambia las cosas es dónde compras más que cómo consumes: busca pequeños comercios locales que vendan sin empaques excesivos, o marcas que se esfuercen. Es verdad que requiere más organización, pero una vez que tienes tu rutina ves realmente la diferencia en tus basuras.