No dejes esto pasar por alto: el chirrido puede empeorar rápidamente y la luz encendida en el panel siempre es una señal que merece atención. Dicho esto, tienes razón en no asumir de inmediato que son las pastillas. El ruido puede ir desde pastillas prácticamente gastadas hasta un disco rayado o incluso escobillas del limpiaparabrisas en mal estado que a veces tocan otros componentes. La luz de advertencia también puede dispararse por otras razones relacionadas con el sistema de frenos.
Lo más fiable es realmente llevar el coche a un taller y dejar que el mecánico haga una inspección visual rápida - esto toma un par de minutos y generalmente no cuesta nada si luego haces el trabajo allí. Va a quitar la rueda, ver el desgaste de las pastillas y los discos, y entender dónde está el problema. Tuve una situación similar hace un tiempo y resultó ser las pastillas rozando porque estaban casi al final, pero el disco también ya tenía marcas. Capaz que todo comienza al mismo tiempo, así que tienes más suerte con el precio de una vez.
Mientras esperas por la consulta, evita frenadas bruscas innecesarias e intenta reducir velocidad con anticipación cuando puedas. Si la luz no desaparece o el chirrido empeora antes de ir al taller, no dejes pasar mucho tiempo - esto es seguridad, y no vale la pena arriesgar.