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★ Mejor respuesta

Revisa los tallos y las hojas en primer lugar. Si el corte del tallo se ve fresco, claro y húmedo, las flores acaban de ser cortadas. Si se ha oscurecido, se ha secado o hay baba, es señal de que el ramo lleva varios días. Las hojas deben ser firmes y de color intenso, no marchitas o con bordes marrones. También fíjate en el olor: las flores frescas huelen naturalmente, mientras que las que se marchitan o no huelen nada o huelen a moho.

Inspecciona los pétalos: deben estar bien pegados entre sí, especialmente en las rosas y las peonías. Si los pétalos se caen al menor toque, la flor ya está al final de su vida. Toma el ramo en la mano y siente su peso: un ramo fresco es más pesado gracias al agua en los tallos, mientras que uno viejo es ligero y seco.

Otro consejo: pídele al vendedor que te muestre cómo están cortadas las flores. Si la tienda está dispuesta a abrir el empaque y dejarte ver bien los tallos, es buena señal. Honestamente, me da desconfianza comprar flores en lugares donde se niegan a dejar que inspecciones el producto más de cerca, porque si son frescas, no hay nada que ocultar.

Las hojas son el indicador principal 🌿 Si están brillantes, firmes y sin manchas marrones, el ramo es fresco. Pero cuando las hojas están opacas, marchitas o empiezan a secarse, es una señal segura de que las flores llevan varios días. También puedes oler el ramo con cuidado: un ramo fresco huele limpio, sin ese olor a moho ni a podredumbre.

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