Cuando trasplanto las mías, me he dado cuenta de que el timing es crucial pero no es solo cuestión de esperar a que termine la floración. Si la maceta está muy apretada y la planta lleva tres años, probablemente ya está pidiendo a gritos ese cambio. Lo que funciona es hacerlo justo cuando ves que está sacando raíces nuevas (esas puntitas verdes), porque en ese momento la orquídea está en modo crecimiento y se recupera mejor del estrés del trasplante.
Respecto al sustrato, la corteza de pino específica para orquídeas realmente marca la diferencia. No es un capricho del comercio. Estas plantas en la naturaleza crecen sobre árboles, así que necesitan algo que drene muy bien y que no retenga humedad excesiva. La corteza proporciona eso sin compactarse con el tiempo como haría un sustrato normal. Si quieres ahorrar, puedes mezclar corteza gruesa con un poco de carbón vegetal, pero honestamente, si solo tienes una o dos orquídeas, el saco de sustrato específico sale bastante económico y te durará para varios trasplantes.
El proceso en sí es sencillo: saca la orquídea con cuidado, despega suavemente las raíces del sustrato viejo (sin quebrarlas), retira la corteza muerta que se quede pegada, y colócala en una maceta solo un poco más grande - no le des demasiado espacio de más, que eso fomenta que se pudra. Rellena con corteza nueva, aprieta un poco para que se asiente, y luego espera una semana antes de regar. Así evitas que se pudran las raíces recién manipuladas.