El riego diario a veces es contraproducente porque la gente asume que más agua = mejor, pero en realidad con ese calor de Madrid lo que pasa es que riegas superficialmente y el agua no llega bien a las raíces profundas. En vez de meter agua todos los días, prueba a regar menos veces pero a fondo, dejando que la tierra se seque un poco entre riegos. Así las raíces se ven obligadas a profundizar y resisten mejor el calor. Y sí, lo de las macetas que se calientan es real, pero no es que quemen las raíces tanto como que aceleren la evaporación, entonces lo mejor es rodear las macetas con algo que les dé sombra a mediodía - puede ser un plástico blanco, papel de aluminio, o incluso meterlas bajo una sombrilla.
La ubicación es clave. No necesitan estar al sol directo todo el día en julio en Madrid; con recibir sol por la mañana o al atardecer va sobrado, y durante las horas pico (de 12 a 17) mejor que estén a la sombra o con luz filtrada. Si las tienes en la terraza sin nada que las proteja, ahí está gran parte del problema.
Otra cosa: comprueba que las macetas tengan buen drenaje en el fondo. Si el agua no drena bien, aunque riegues correctamente, las raíces se pudren por exceso de humedad (que es lo opuesto a lo que parece estar pasándote, pero merece la pena verificarlo). Y si ves que aún así van decayendo, un poco de abono para plantas de flor cada dos semanas les da energía para aguantar el estrés del calor.