Hay que cambiar los neumáticos urgentemente, no lo dejes para el final de la temporada. Cuando la banda de rodadura se desgasta hasta 1,6 mm, ese es el límite mínimo en el que el neumático aún se considera legal, pero en la práctica ya es crítico. Y si ves la malla de la carcasa bajo el caucho, entonces ya no es un neumático, sino un peligro en la carretera. Con un neumático así, el agarre al asfalto cae de manera catastrófica, especialmente en carreteras mojadas o con calor.
Un neumático de verano con la banda desgastada no mantiene la trayectoria, frena más lentamente, y en las curvas el coche puede simplemente no obedecer. Y no es solo una molestia, es un riesgo de accidente para ti y los demás. Además, si te detienen los policías de tráfico, te pondrán una multa porque es una violación clara. Por cierto, con calor, los neumáticos desgastados se sobrecalientan más rápido y pueden reventarse.
Conduce con cuidado hasta cambiarlos, pero no lo dejes pasar. Ve a un taller de llantas, ahí te lo cambiarán todo por neumáticos nuevos en discos nuevos, se hace rápido. De paso, revisa los otros tres neumáticos, a lo mejor también es hora de cambiarlos.