La cal y el sabor extraño son dos cosas distintas, y ahí está el punto que los otros no han subrayado realmente. Un depurador bajo el fregadero te ayuda con los sedimentos y la cal, pero si el sabor depende del cloro residual o de otras sustancias disueltas en el agua, entonces sí funciona. El problema es que no sabes cuál de los dos factores sea tu verdadero enemigo hasta que no hagas un análisis. Contacta con el gestor de tu acueducto (no cuesta nada) y pide el informe de calidad del agua: ahí ves exactamente qué hay, y de ahí entiendes si un filtro es realmente necesario o si puedes resolver con cosas más simples.
Si descubres que la cal es el verdadero problema, entonces sí, un depurador con filtro anti olor + uno de carbón funciona. En Amazon encuentras marcas decentes (no solo Aqua Optima), pero el costo de mantenimiento es serio: los filtros cuestan 20-40 euros cada uno y necesitan cambio realmente cada 6-12 meses según cuánta agua uses. Si sois dos personas en casa y bebéis poco del grifo, quizá no conviene; si bebéis bastante, entonces empiezas a ahorrar respecto a las botellas.
Lo que te aconsejo es no caer en la trampa de quien te vende el depurador sin antes saber qué filtra realmente. Algunos sistemas con ósmosis inversa son excelentes pero cuestan más y gastan agua; los simples de bajo el fregadero son económicos en la compra pero requieren disciplina en los cambios de filtros. Haz el análisis primero, todo lo demás viene después.