Diría que la pregunta no debería ser "¿cripto o ETF?" sino "¿cuánta cripto, si es que alguna". La diferencia es crucial: con los ETF sabes qué tienes - una cartera diversificada con un rendimiento que puedes seguir. Con cripto pagas por volatilidad y esperanza, no por un modelo de negocio. No quiere decir que sea estúpido, pero es fundamentalmente diferente.
Si realmente te interesa, entonces invierte solo dinero que puedas perder completamente sin que cambie tu vida. Quizás un 5% de tus ahorros como máximo, preferiblemente menos. El truco práctico que casi nadie aplica: compra tu posición de una vez y luego no la mires constantemente. La gente pierde los nervios porque chequea a diario y entra en pánico con las caídas. Si te pones nervioso de todas formas, mejor ni lo intentes.
Tus amigos que lo hicieron probablemente solo te cuentan de las ganancias - el sesgo de confirmación es real. Los ETF son aburridos, pero funcionan. A los 28 tienes tiempo para pensar a largo plazo, y en ese aspecto los ETF casi siempre superan a cripto a lo largo de los años. Si notas que la cosa te distrae durante el día o duermes mal, definitivamente no es para ti.