Con ese presupuesto te alcanza para algo decente si apuntas a marcas que tienen fama de durar. Toyota y Honda son casi obligatorias en esta conversación porque la gente las sigue comprando usadas justamente porque no se mueren. Un Corolla o Civic de hace 10-15 años puede andar perfectamente si le han hecho el mantenimiento básico. Nissan también entra en esa categoría, aunque personalmente he visto que sus transmisiones automáticas a veces pueden ser un problema, así que si vas por Nissan mejor busca un manual. Hyundai y Kia de generaciones más recientes también aguantan bastante y a veces conseguís mejores equipamientos por menos plata en esa franja de precio.
Lo que tenés que revisar seriamente antes de cerrar cualquier trato es el historial de mantenimiento. Preguntá si tiene los servicios al día, si la transmisión funciona suave, cómo suena el motor al arrancar. Mandarla a revisar con un mecánico de confianza antes de comprar te salva de pesadillas después. Los autos que la gente mantiene bien cuestan un poco más pero vale cada peso, porque un auto que necesita trabajo cada semana termina siendo mucho más caro que pagar un poco más al principio.
Evitá lo más reciente de marcas raras o modelos que nacen con problemas de fábrica. Con 8-10 mil dólares no necesitás lo último, necesitás algo que funcione. Un auto de 12-15 años en buenas condiciones te va a dar más tranquilidad que uno más nuevo pero con galera de reparaciones pendientes.