Es el contexto donde más rinde. Yo no conduzco mucho, pero una amiga mía que trabaja como repartidora y se pasa todo el día haciendo entregas en el centro me dijo que con el híbrido ha reducido bastante los costos de combustible comparado con el coche normal que tenía antes. El motor se apaga cuando frenas o estás parado en un semáforo, y la batería se recarga sola durante la frenada, así que no desperdicias energía como pasaría con un coche tradicional.
Lo que importa es entender cuánto gastas realmente ahora. Si haces tipo 100-150 km al mes todo en ciudad, el ahorro podría ser interesante y compensar el precio extra en algunos años, capaz 5-6 años depende del modelo. Si en cambio salís seguido de la ciudad y haces autopista, ahí la cosa cambia, porque el híbrido no te da gran cosa de ventaja comparado a un nafta normal y esa plata de más la quemás sin recuperarla.
Honestamente el verdadero costo es el inicial. Si conseguís amortizar la diferencia a largo plazo con lo que ahorras de combustible, ahí sí, vale la pena, especialmente si mantenés el coche varios años. Si pensás cambiarlo en 4 años, capaz que no.