No es que sea lo mismo con otros ritmos, es bastante más que eso. El reggaeton está construido alrededor del dembow, ese patrón hipnótico que otros ya mencionaron, pero lo crucial es que es un género que viene de los 90 con una identidad muy definida: ritmo de 92 bpm más o menos, bajos profundos, y una estructura musical que privilegia ese groove constante para bailar. El trap latino en cambio agarra influencias del hip-hop estadounidense, velocidades variables, Hi-hats más rápidos y complejos, y la lírica suele ser diferente: más narrativa, menos enfocada en el baile directo.