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★ Mejor respuesta

Lo clave es tomarlo con calma y dejar que se acostumbren al olor del otro antes de que se encuentren cara a cara. Cuando traigas al gato nuevo a casa, mételo en una habitación separada con su propio arenero, comida y agua. Esto les da tiempo a tus gatos actuales para oler al recién llegado bajo la puerta y acostumbrarse a la idea sin ninguna confrontación. Quieres intercambiar sus mantas o frotar una toalla sobre un gato y dejarla cerca del otro para que vayan creando familiaridad solo a través del olor. Esta fase normalmente toma desde unos pocos días hasta una o dos semanas, dependiendo de qué tan curiosos y tranquilos parezcan tus gatos actuales.

Una vez que muestren interés en lugar de siseos o comportamiento de estrés, puedes intentar alimentarlos en lados opuestos de una puerta cerrada para que asocien cosas buenas (comida) con la presencia del otro. Después de eso, abre la puerta un poco durante el tiempo supervisado o usa una barrera para bebés para que se vean sin contacto directo. El encuentro cara a cara real debe ocurrir en un espacio neutral donde ninguno de los dos gatos se sienta territorial. Mantén los primeros encuentros cortos y redirige cualquier comportamiento agresivo antes de que se intensifique. Si hay peleas reales, sepáralos y vuelve a la fase de intercambio de olores por más tiempo.

La línea de tiempo realmente depende de la personalidad de tus gatos, pero apresurarse normalmente sale mal. Algunos gatos congenian en días, otros tardan semanas. Tener areneros extra, platos de agua y perchas dispersos por la casa también ayuda para que no estén compitiendo por recursos. La paciencia da resultado aquí - una introducción lenta es mejor que un hogar estresante donde los gatos estén constantemente tensos los unos alrededor de los otros.

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