Probablemente sea un marcaje territorial, no simplemente que no sepa usar la arenera. Los gatos se comportan así cuando están nerviosos, celosos o simplemente quieren "sobrescribir" el olor en la casa con el suyo propio. Intenta poner una segunda arenera directamente en la sala junto al sofá - a veces los animales les molesta ir al baño en un lugar y vivir en otro. Si el problema es el estrés, puede desaparecer cuando el gato entienda que en su "zona de vida" hay su propio baño.
A partir de ahí actúa según la situación. Trata el sofá con un producto que disimule el olor a gato (no solo un limpiador, sino algo especial con enzimas) - si no, el gato seguirá oliendo su propio aroma e irá allí de nuevo. Después del tratamiento puedes poner papel aluminio o una alfombra especial anti-gatos en ese lugar - normalmente evitan texturas que no les resultan agradables al tacto.
Si después de la arenera en la sala nada cambia, piensa qué pudo haber asustado al gato o sacarlo de equilibrio en los últimos meses - gente nueva en casa, reformas, cambios de muebles. A veces ayudan las feromonas (como Feliway) - las rocías cerca de la arenera y los sofás, y el gato se vuelve más tranquilo. Pero si ha pasado tiempo y nada funciona, tiene sentido llevarlo a un etólogo felino en lugar de simplemente a un veterinario.